La Nieve en Comillas

Uno de los fenómenos más llamativos y bonitos en nuestra zona, pero también no de los más habituales, es la nieve. Alejados de aquellas impresionantes y excepcionales nevadas de los años 50, es normal que se vea la nieve en Comillas entre dos y tres días al año, aunque es mucho menos menor los días en que el suelo está cubierto de nieve.

Para que nieve a nivel del mar en la zona Cantábrica se tienen quedar una serie de circunstancias, que se incrementan si de lo que hablamos es de nevadas generalizadas y con nieve cuajada en el suelo. El primer factor es la entrada de aire muy frío de latitudes muy septentrionales a todos los niveles. Para que la cota de nieve llegue al nivel del mar, la temperatura en la capa de 850 Hpa (una capa atmosférica muy importante para las predicciones meteorológicas y que suele estar localizada más o menos a los 1.500 metros) debe de estar en torno a los -8º, dependiendo también del geopotencial a esa altura (no es igual -8º a 1.500 metros, que a 1.300 metros. Y eso depende de si existen bajas presiones o anticiclón, subiendo el geopotencial en esta segunda situación).

El aire muy frío suele ser más estable, y cuando llega al litoral cantábrico suele provenir del interior del continente europeo, por lo tanto bastante seco. Entonces para que haya precipitaciones e inestabilidad debe de coexistir un embolsamiento de aire frío en las capas más altas de la atmósfera, esto es a 500 Hpa (otra de las capas más importantes para las predicciones meteorológicas situada más o menos a los 5.500 metros de altura). Las nevadas más importantes se han dado siempre con temperaturas inferiores a los -30º en esa altura, teniendo en cuenta también, como en el caso anterior, el geopotencial. Ese aire frío en altura provoca precipitaciones convectivas (tormentosas), más abundantes al entrar en contacto con las aguas templadas del Mar Cantábrico.

Como se ve no es tan fácil que nieve a cota 0, ya que la circulación habitual de la atmósfera es de oeste a este, y para que ocurra algo como lo expuesto anteriormente se necesita una circulación retrógrada (circulación de los vientos al revés de lo habitual, de este a oeste) o un bloqueo anticiclónico atlántico. Estas situaciones suelen estar marcadas siempre por la presencia de un potente anticiclón en el Atlántico Norte, en la península escandinava o en el Norte de Europa.

Las nevadas más importantes caídas en Comillas en los últimos 60 años han sido en Febrero de 1954, Marzo de 1955, Febrero de 1956, Enero de 1960, Diciembre de 1962, Enero de 1971, Febrero de 1983, Enero de 1985 y Enero de 2010.

Estos mapas representan uno de los momentos de la nevada del 12 de febrero de 1983. El primero de ellos nos muestra la temperatura existente a 850 Hpa. En ese momento era de aproximadamente -8º a una altura de 1.360 metros. El segundo panel muestra la situación al nivel del mar, con un anticiclón al oeste de Irlanda, en el Atlántico Norte, y una borrasca en centroeuropa y otra en el sur de España, atrayente del aire frío europeo. Todo ello forma un pasillo para que el aire continental descienda hasta latitudes más bajas. Así mismo se observa el embolsamiento de aire frío e inestabilidad sobre los Pirineos. Por último, en el tercer panel correspondiente a 500 Hpa, nos muestra el importante embolsamiento de aire muy frío a 5.280 metros en torno a los -37º. Esto fue lo que propició las precipitaciones en forma de nieve tan cuantiosas.

La foto superior corresponde a la nevada de enero de 2010, aunque más tarde la acumulación de nieve fue superior. Esta foto de a continuación refleja la importante nevada caída en Febrero de 1983, una de las más importantes del siglo pasado y de los últimos 50 años.